Frontera Kaviria

El proyecto Frontera Kaviria trata sobre una isla fronteriza, una temática común que he fotografiado en diversos países. A través de las ventanas de este resort abandonado vemos más allá del bello y típico paisaje turístico de las postales griegas. Este plano más abierto muestra el contexto permitiendo comparar diferentes límites geográficos, históricos y sociales.

Inside Windows · 2009

En la exposición Paraísos Vegetales comisariada por Toya Legido y Luis Castelo (2020) se muestra esta ruina contemporánea invadida por la vegetación, recordando los valores primigenios y místicos del siglo VIII a. C. El culto a la naturaleza y la fertilidad del templo de Kaviria da nombre al género de plantas fanerógamas de la familia Amaranthaceae.

He vuelto cada tantos años al mismo sitio, viendo cómo la naturaleza iba colonizando nuevos territorios. En 2012, fotografié el antiguo templo, las ruinas pendientes de escavar que describo más abajo y que se encuentran sobre la antigua cueva donde abandonaron a uno de los argonautas

Capítulo I. EL TEMPLO

Los templos de los Kaveiros son tres en todo territorio griego. Uno en Samotracia, otro en Imbros y el último en Limnos. El de Limnos está en el noreste de la isla, justamente en frente del templo de Samotracia y empezó a cobrar vida desde el siglo 8 a.C hasta la Antigüedad tardía.

Su existencia está íntimamente ligada con las ceremonias místicas por las que se crearon (estas ceremonias se conocen como misterios de los Kaveiros). En todo Grecia, los rituales místicos donde solamente los entendidos podrían participar era algo muy extendido.

Los Dioses que se asociaban con las ceremonias eran dioses de la tierra e íntimamente ligados con el fuego. Concretamente los Kaveiros eran los hijos de Hefesto (el dios de fuego, de los artesanos, de metalurgia y de Limnos) y de la diosa Kaveiró.

Realmente para cada templo hay distintas historias y suposiciones. Lo que es muy importante es su carácter sagrado y místico centrado en ceremonias de iniciación. Este misticismo tenía como objetivo ahuyentar el miedo a la muerte y el desvelar de las verdades eternas sobre el alma y la muerte. Concretamente, los misterios de Kaveiros se relacionaban con el renacimiento de la naturaleza y con la fertilidad.

En Limnos las ceremonias duraban 9 días y se apagaban todas las luces de la isla esperando la luz sagrada de la isla de Delos, la isla sagrada de Apolo, dios de la luz y de las adivinaciones, principalmente. La vida se detenía durante esos días a la espera de la nueva luz sagrada.

En Lemnos se cree que los Kaveiros, también llamados “Los grandes dioses” de la Antigüedad, nacieron de la tierra, la Gran Diosa que más tarde se identificó con Demeter. Los misterios en honor aque se celebraban en Eulisis, tenían un acceso muy restringido, al contrario que los misterios de Kaveiria, en los que podían participar todos los hombres y mujeres, siempre y cuando no desvelaran lo ocurrido.

Capítulo II. LA CUEVA DE FILOCTETES

Cuenta el segundo libro de la Ilíada de Homero que Filoctetes, uno de los argonautas que iban a lucha en la guerra de Troya, fue abandonado en esta cueva por el hedor de una herida. Permaneció en Lemnos durante 10 años.

Existen varias versiones, que le había mordido una serpiente enviada por Hera para castigarle porque su padre ayudó a Heracles / Hércules; o que se había herido al pisar la tierra donde yacían las cenizas de su padre.

En cuanto Odiseo, rey de Ítaca, descubrió que las flechas del arquero son las únicas que le harían vencer la guerra, le llevó a Troya para sanarle. Filoctetes acabó con la vida de Paris.

Epílogo. CRUCE DE FRONTERAS

Estas fotografías son una pequeña selección de un proyecto más amplio sobre islas fronterizas de diferentes países. Este hotel se encuentra situado cerca de uno de los tres templos más importantes de Grecia permitiendo un juego entre las ruinas más contemporáneas y los lugares utópicos.

Estas arquitecturas fronterizas parten de la idea de ventanas interiores con la que empecé a trabajar en el proyecto Inside Windows en 2008.

El espacio aéreo de esta isla griega de Lemnos limita con el turco condicionando las costumbres y formas de vida de esta población. Sin embargo, la historia de este complejo turístico abandonado, plantea diferentes cuestiones en torno a los lugares destinados al turismo. La monotonía de estos espacios seriados es intervenida por la naturaleza y los habitantes de la isla que saquearon estos no-lugares convirtiéndolos en otro tipo de ruina.

Los cristales rotos que separan la imagen interior de la exterior nos permiten vagar de dentro a afuera de las estancias y reflexionar en torno a la imagen fotográfica. Cada díptico juega con la toma de dentro y a fuera de un mismo marco cuestionando la objetividad del punto de vista y el encuadre fotográfico.

Este proyecto fotográfico trasciende la imagen única de la fotografía para abrir un proceso artístico y de invesitigación en torno a los espacios fronterizos. Las imágenes inciden en la idea de simulacro del lugar típico que reclama el turista, el paso del tiempo y el conflicto ambiental que suponen estos lugares.

Dentro de este proyecto se produjeron una serie de antipostales incluyendo el punto de vista que ofrece el contexto a la belleza en contraste con el deterioro de sus lugares. Se abre otra frontera, el límite del espacio visual que suponen los medios que dirigen nuestra mirada, condicionan nuestra espectativa de viajes e inevitablemente caemos en recorridos turísticos y miradas ya previstas antes de emprender el viaje.